Éste negro ardor que por mi alma mora
Ésta alergia creciente de tenerte
Éste amor, éste calvario, ésta muerte
Que a éste, ajado corazón, devora.
Éste campanario de cuenta en hora
Ésta lid sangre de romance inerte
Éste amor amargo, ésta sed de verte
Ésta sola barba, que tu alba ignora.
Es fe, paciencia, dolor y martirio
Es una autoconsciencia aniquilada
Es un do de pecho, leve delirio.
Es una cicatriz embelesada
Es un cristo allá, lejos, sin su cirio
Es amor, es olvido, es polvo, es nada.