Es otra de esas noches
en donde a tu brazos
quiero ir, deseperado.
Sentirme tuyo, sentirte mía
y sin embargo desaparezco.
Ahogado en sílabas de embriaguez
en las sílabas de tu nombre.
Tan embriagado mi entendimiento
que dudo de mis propias resoluciones.
Que si sufrir domingo y domingo
valga siquiera la pena.
Que inalcanzable fuente
mi vida, te has convertido.
Y que aún consciente de mi despojo
me paso el tiempo en endiosarte
sin esperarte.
Sin sentirte, sin tenerte,
sin alcanzarte, sin...